martes, 20 de agosto de 2013

DÉBORA O DEVORA: Yo prefiero Débora


…La mujer y su desnudes no se convierten en otro de los tantos objetos sensuales y sexuales, por lo contrario, toma forma de heroína: mujeres campesinas que entre la pobreza y las necesidades son descubiertas como parte de la conciencia de una sociedad que devora ciudadanos…

Débora Arango
El género, lo social, la violencia, el cuerpo: son las herramientas que se esconden entre el lienzo y un pincel, entre una mirada suspicaz de una mujer que en circunstancias distintas entendió la realidad de un país y un pueblo doliente, que se escondía tras los muros de lo inmediatamente real, político y económico.

Los años 30 y 50 significaron para Colombia más que años, pues constantes cambios políticos, sociales, económicos y culturales parecieran en cierto momento devorar la sociedad. El despliegue de los procesos de industrialización en el país eran bastante fuertes, lo cual en Colombia consolido la iniciación de políticas de importación y sobre todo de bienes de consumo, la demanda de mano de obra se incremento y con ello las grandes y fuertes migraciones de campesinos a las ciudades intensificando así los conflictos de agitación campesina y movimientos obreros. Esta clase de cambios abrieron las puertas a una conciencia colectiva.

La mujer y su desnudes no se convierten en otro de los tantos objetos sensuales y sexuales, por lo contrario, toma forma de heroína: mujeres campesinas que entre la pobreza y las necesidades son descubiertas como parte de la conciencia de una sociedad que devora ciudadanos. El pensamiento critico y realista de Débora Arango, son la mas implacable muestra de la belleza que tiene el cuerpo femenino y la fuerza de sus propios sentimientos. El lema de la maestra Arango: “pinto lo que veo”; quizá sin esa sociedad de los años 30 y 50 no existiría las obras de Débora, que poco a poco se convierten en una crónica pintada.


Foto: elmamm.org
Arango y sus fuertes e imponentes trazos lucharon constantemente contra los prejuicios y el rechazo de las elites políticas de este país, pues sus cuadros cargados de contenido crítico y social sobre la época de la violencia y los inicios del Frente Nacional, construyeron así gran parte de la memoria de este país, que en ocasiones parece no tenerla con obras como:  

Y es así, como entre la sociedad que devora es preferible seguir a Débora: revisar, admirar, comprender y retomar la historia de este país, que se disipa con pequeños hechos que parecen tener mayor o menor relevancia según el tono en el que no lo cuenten. Pero la maestra Arango, nos ofrece un solo tono, con muchos colores y una gran crítica.

¡Quienes estén interesados en conocer la crónica hecha por Débora Arango, los invito a visitar el Mueso Nacional De Colombia!

Por: Nina Alejandra Díaz Ospina
@Nina_alejandra


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